Han pasado las fechas navideñas y sin lugar a dudas, muchos de ustedes, afanosos lectores de este blog, han salido a las calles a realizar compras para la casa. Sea para la cena, para la esposa, novia, los niños, niñas, o al cuñado que se aparece de un momento a otro, etc.

Sea cual sea el motivo, las compras son aquellas actividades que realizamos para satisfacer una necesidad. Otorgamos un bien (en este caso el dinero) para recibir otro a cambio (el pavo para la cena,o lo que deseemos). Para realizar esta actividad, nos dirigimos a un lugar, sea físico o abstracto (éste último puede ser el caso de servicios telefónicos, Internet, etc.)  para encontrar a quienes nos van a dar el bien que nos hace falta. Este lugar es el Mercado.

Así el mercado es el conjunto de operaciones (compra-venta) para adquirir bienes. Está compuesto por vendedores y compradores. Por ello es importante que en él coincidan la voluntad del vendedor al ofrecer un producto o servicio, con la del comprador que lo solicita a un determinado precio, o valor de intercambio.

 

Solicitud y petición de ofertasDetot
Suponiendo que ya hemos encontrado nuestro producto y queremos que el vendedor (proveedor) nos lo otorgue, nosotros realizaremos un contrato vía oral, en el que aceptamos el producto que se acomoda a nuestra voluntad. Para el caso de las empresas, es un poco distinto. En ellas encontramos que las peticiones se pueden realizar de distintas formas:

– Petición oral: Es la que realizamos nosotros como empresa a nuestro proveedor.

– Petición escrita: Sí, es la que se realiza mediante un documento. En él manifestamos las condiciones del servicio o producto.

– Petición pública o abierta a ofertas: Este sistema es utilizado por las entidades estatales mayormente. En algunos países se les conoce como “licitaciones”. En ellas son los proveedores quienes ofrecen ciertas condiciones y el comprador es quien escoge estas condiciones.

Para determinar aún más nuestra solicitud, cuando vamos a buscar el pavo para nuestra cena navideña, lo que hacemos es apropiarnos de ciertas características que debe de tener nuestro pavo. Tal vez que sea “gordito”, que posea un determinado color”, fijarnos en el interior de las alas, que no tengan moretones, etc. Estas características, llamadas “extremas”, son las que terminar estableciendo lo que realmente queremos. Para el caso de las empresas, funciona así:

– Se dan las condiciones propias del producto o servicio que solicitamos. Debemos informarnos sobre las características técnicas, las instalación, la garantía, etc.

– Tenemos las condiciones económicas. Muy importante para una gran mayoría. En la que el precio unitario o al “por mayor” rigen nuestras decisiones finales. Así como los descuentos, lo que el precio incluye en la compra, los medios de pago y sus facilidades (como los créditos a los que estamos habilitados).

– Y los de la post compra. Si posee un servicio técnico o de mantenimiento luego de comprar o adquirir nuestro bien, el de atención al cliente en caso de dudas o preguntas relacionadas a lo que hemos comprado, y si existe devolución. Ésto por ejemplo, no lo tendremos en caso lo compremos en lugares de “dudosa reputación”.

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@diegoganoza

Compras (II)
Compras (III)

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