Estresado, malhumorado y aún teniendo un informe qué presentar, me sentía un día antes del vuelo. El mes de diciembre siempre ha sido para mí –y supongo que para muchos-, un mes pesado, un mes de finales, mes de trabajos e informes finales; pero para mí, esta vez sería también un mes de dulce reencuentro, un mes como ninguno.

Mater Admirabilis

El 777 partía del “Jorge Chavez” a las 20:35 horas, tenía que estar 3 horas antes como mínimo. Salí de casa con la familia antes de la hora de almuerzo, paramos por una de nuestras pollerías favoritas, y yo aún no lo asimilaba, luego de ello me embarcaría en un viaje de más de 20 horas de vuelo.

Terminamos de almorzar y de tomar algunas fotos más, y nos enrumbamos al aeropuerto. Estábamos con tiempo, preferíamos evitar contratiempos, estábamos bien. Llegamos, yo llevaba mis maletas, mi madre mis casacas, mi papá volvía a revisar mis documentos: “que todo esté en orden”, nos decía. Mi hermanita siempre con una sonrisa en el rostro, y mi hermano era mi diccionario: “where´s this gate” está bien si es para pedir que me señalen la dirección a la que debo ir? –sí, te responderán: “Cuál gay? Ai, nu nu, descunuscu inglés mayormente joven”-, y nos reíamos.

 

Diego Ganoza - LAP1

Mostré mi pasaporte y mi boarding pass al tipo de seguridad y en seguida me dejó ingresar -y sólo- a la [ante]sala esta grande, para dejar mis maletas y para que me entregaran mis boletos de viaje, en donde figuraba mi itinerario. Una vez dejadas las maletas y registrada la de mano, regresé con los míos. Luego de pagar el impuesto, estuvimos en el patio de comidas algo de dos horas más, tomando fotos y haciendo videos. Se pasaban las horas y no anunciaban mi número de vuelo, así que decidimos despedirnos de una vez para que yo pueda ingresar y así evitar contratiempos, ya que la cantidad de personas en la “zona de despedidas” estaba en repentino y constante aumento. En la pantalla se registraba cuatro vuelos más con destino a Europa (Iberia, Lan, KLM, AIr France, British Airways, etc.). Y yo aún no lo asimilaba.

Los abrazos de despedida fueron algo rápidos, pero llenos de cariño, emoción, entusiasmo, y sobre todo de calor de hogar  (continuará).


Un video de “aviones en el “Jorge Chavez”.

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